Feb 3, 2007
The beds burn, the pagans dance

how do we sleep when our beds are burning?
1. Cranes – cloudless
2. Low – Words
3. Piano Magic – incurable
4. Other’s people children – on a clear day
5. Imitation Electric piano – I mean wow
6. The Egg – port meadow
7. Laura Veirs – secret someones
8. Of Montreal – gronlandic edit
9. Fujiya & Miyagi – reeboks in heaven
When I see a couple of kids
And guess he’s fucking her and she’s
Taking pills or wearing a diaphragm,
I know this is paradise
Everyone old has dreamed of all their lives–
Bonds and gestures pushed to one side
Like an outdated combine harvester,
And everyone young going down the long slide
To happiness, endlessly. I wonder if
Anyone looked at me, forty years back,
And thought, That’ll be the life;
No God any more, or sweating in the dark
About hell and that, or having to hide
What you think of the priest. He
And his lot will all go down the long slide
Like free bloody birds. And immediately
Rather than words comes the thought of high windows:
The sun-comprehending glass,
And beyond it, the deep blue air, that shows
Nothing, and is nowhere, and is endless.
- Philip Larkin, High Windows
“¿Cómo puedes dormir mientras las camas arden?” Eso preguntaba una banda australiana, Midnight Oil, en una canción que dio vueltas al mundo. Con esa tonada bailaban sus compatriotas en rondas alcoholizadas de noches discotecarias mientras los aborígenes del lugar se pudrían, alcoholizados también, en el fondo de la sociedad.
Así nosotros, quienes vivimos en la burbuja de las clases privilegiadas, danzamos ciegamente mientras un pueblo se prepara – danzando – para regresar a su centro. Y en medio de estos polos, una tensión que va incrementando lenta pero seguramente, y que espera cualquier excusa para romper su frágil equilibrio.
Me recuerda un cuento de Edgar Allan Poe, “La Máscara de la Muerte Roja.” Es la historia de una fiesta de disfraces de entrada exclusiva en un palacio medieval. Mientras la población de afuera, los pobres, son decimados por la peste bubónica, los príncipes y las damas se deleitan días y noches en gran inconsciencia. Llega, sin embargo, un invitado inesperado portando una máscara roja que augura el principio del fin de la fiesta.
La muerte es la gran igualizadora. No te puedes proteger de ella con tu dinero ni con tu poder ni con tu inteligencia. Pero si vives en una ciudad – en un país – donde a una buena parte de la gente le falta lo básico para vivir dignamente, una ciudad a punto de colapsar, ¿cómo puedes aliviar algo del dolor? ¿Sientes alguna responsabilidad con tu prójimo? Con tu dinero y tu poder y tu inteligencia, ¿estarías dispuesto a ceder un poco de tu privilegio para que exista una posibilidad de “largo plazo” para la colectividad?
No es que los ricos sean malos y los pobres buenos (hay ricos sumamente generosos y pobres sumamente insoportables). Lo que pasa es que hay una terrible falta de comunicación entre nosotros. Desconfianza, prejuicios, deudas pendientes, un rechazo mutuo que se manifiesta a veces sutil y a veces explosivamente.
Estamos enojados, angustiados, estresados y comprimidos en la ciudad: la mitad de la población se saldría si pudiera. Entrar aquí, me dice un observador que no está acostumbrado a nuestra frecuencia, es como entrar a un vórtice que te jala hacia abajo. Mantener tu conexión es un gran logro.
Es en la gran ciudad donde, dicen, comenzará la hecatombe ¿Lo dudas? Fíjate como se ha agravado la situación económica, piensa en el agua, el aire, el ruido, el tráfico, el hacinamiento. Vivimos totalmente alejados de la Tierra: el concreto es nuestra madre.
Mientras las camas arden, arden los corazones de los guerreros de luz, en ceremonias, en sacrificios, en ayunos, en oración, en ofrenda, en generosidad, en cuidado a su comunidad. Son ignorados por aquellos en el poder. Para ningunearlos, se resaltan sus fallas – ¡ciertas! Hay problemas muy profundos en los movimientos de espiritualidad mexicanos, pero por lo menos están conscientes de la necesidad de cambio de camino, en contraste con los convencidos del sistema que ni siquiera se percatan de la enfermedad que nos está comiendo por dentro.
No creas que se va a poner más fácil la cosa. La situación mundial es deprimente. Anuncian una dura etapa, una época marcada por el dolor. ¿Más todavía? No has visto nada, todavía. El caldero no ha llegado a su hervor. Por eso te digo con toda calma que puedes seguir bailando hasta que tu cuerpo no dé más…
Si un día abres lo ojos y no sabes qué hacer con todo el dolor, puedes comenzar tu transformación con un extraordinario ejercicio que te otorgará la paz que tu corazón busca:
- Deja de acumular
- Perdona las deudas
- Libera a tus esclavos
Lo digo primero por mí, que si “comparto” o “veo” más de lo que algunos de mis compañeros dentro de la burbuja, todavía estoy muy lejos de poder vivir la generosidad que he presenciado en grupos-familias de este país. En círculos de curación y danza tribal se comparte y se agradece una abundancia que otros verían como escasez.
Compartamos, hermanos, que México es tierra abundante y hay para todos.
¿Te atreverías a dar el primer paso? ¿Te atreverías a hacer el ridículo de tu sociedad al cuestionar lo incuestionable? El cambiar de perspectiva a la mitad de la jugada es un milagro posible: cada persona que despierta abre puertas, tiende puentes donde antes habían peñascos. Es una labor de conciencia el revelar que no existen “bandos” sino tribus que nos tenemos que reencontrar.
Danza guerrero! No te abrumes por la enormidad del dolor del mundo. Sé justo ahora, camina humilde ahora, ten compasión ahora. Nuestra anunciada hecatombe no es inevitable. Sal de las discotecas, que te desconectan de tu verdadero ser y conéctate con tu danza interna, la que te permite soltar el “yo” y te une a la danza colectiva donde la gente convive con lo justo necesario, en el justo medio.
En el medio están los creadores y sanadores que emergen de ambas clases – la privilegiada y la desposeída – que tienden su mano y abren su corazón al “otro” uniendo esos polos aparentemente opuestos. A través del arte transforman el dolor, reparan las heridas, educan con su sensibilidad y nos ayudan a seguir adelante con las lecciones asimiladas.
Se puede vivir muy bien en el medio, en el Ombligo de la Luna, el Ombligo del Maguey.
- Las camas arden, los paganos danzan de Jessica Kreimerman Lew.
Image: Jeremiah Kethner.






One of my favorite poems!
WOWOWOWOWOW
first time i see Of Montreal in a moteldemoka post, i was waiting for this moment, their new album is fantastic
PS- i am stupid and double posted this
arma la revolucion y yo estoy contigo… Cada uno de los 90 años que tomaria re-educar toda una sociedad.
Poca gente despues de darse cuenta de una situacion del presente toma la iniciativa a cambiar su metodo de vida. Desde la persona indigena hasta el señor con guardaespaldas. Mexico sin duda es uno de los paises con mas clases sociales. Pero nunca ha dejado de ser asi, aunque Mexico llegue a extremos de pobreza ridiculas. Asi ha sido siempre durante nuestra historia en el mundo entero.
No escuso este tipo de comportameinto, pero si me hace preguntarme si es de naturaleza humana o somos educados a descriminar. Le temo al pensamiento que siempre va a existir esa persona que arde por dentro por esa satisfacion de permanecer unico y distinguible, pisando a cualquier obstaculo que encuentre, de los cuales el mundo ahora esta lleno.
De cualquier manera me da gusto pensar que cada dia somos mas “los que cuestionamos”.
Y muy buena rola la de Cranes. Ya veo de donde vino la inspiracion de múm
loved the poem, do you have a link to read more of these phillip larkin poems? Loved the playlist as well, love the transition from the first 6 tracks I’m mixing them with some post punk songs I have around here and Iwill burn me a nice cd. Thank you.
Roy and dune: I love that poem, one of my favorite ones. This is the link from the page I got it: http://www.geocities.com/Athens/Atlantis/3260/larkin.html there’s only 3 more larkin poems in there.
Fk: concuerdo contigo, el nuevo de of montreal es de lo mejorcito que he escuchado este mes aunque deerhoof es mi favorito del mes :]
Abraham: no es necesaria una revolucion a gran escala, me gusta la idea de Jessica de que debemos empezar por nosotros mismos. Yo no puedo tirar la primera piedra porque soy tan culpable como cualquier otra persona – vivo sin prejuicios, con la seguridad de que todo a nuestro alrededor es sagrado pero la desconfianza siempre me aventaja. Aca en Francia, por ejemplo que es donde vivo actualmente, hay mucha grima con los marroquis, ya me lo han contagiado porque ya he pasado algunas experiencias desfavorables y la verdad por lo que he oido con mis vecinos se lo van ganando a pulso con toda la sociedad francesa pero eso no quiere decir que todos sean asi, el mismo rechazo general que sienten de parte de Francia los kurdos y los turcos provoca estos comportamientos, ya has visto lo que sucedio en Paris hace 2 años. Enfin, sobre mi posicion en que si viene de naturaleza o se aprende creo que se nace con el prejuicio y mas bien aprendemos a dejar de hacerlo. Habia visto en la television hace tiempo como desde bebes los humanos favorecemos ciertos rasgos y como otros nos parecen repulsivos. Tenemos ya definido desde el nacimiento una concepcion de la belleza y si no complace nuestra definicion de ella comienza a existir una discriminacion.
Empieza la revolucion, creamos, sanamos y nos acercamos sin miedo al omphalos, hace tiempo las aguilas nos habian dicho que ahi se puede vivir muy bien.
Holy Crap! That of Montreal tune is amazing!
Thanks Moka.
Se exactamente de lo que hablas en francia, yo tambien pase por momentos no muy agradables con algun maroqui pero entiendo a lo que vas. Suerte en francia. que haces por alla?
mandame un email si quieres.